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lunes, 10 de enero de 2011

Fideua de alcachofas al wok en salsa de soja (de María)


Alcachofas de la China Yo soy muy de wok. Hay personas que no, que son más de cazuela de barro, o de olla exprés, o de sartén o de cacerolo. Pero yo soy muy de wok. Porque he descubierto que en el wok se hace todo rápido, con poco aceite, y que queda muy sabroso. Por eso últimamente hago casi todo en el wok, el otro día hasta terminé un guiso de alubias en el wok!
En fin, también he de reconocer que mi wok es un wok garrafón. Garrafón o moderno, según se mire. Porque se puede usar en vitrocerámica o en inducción, porque no hay que «curarlo», porque no es necesario limpiarlo con una brocha de bambú. Es un wok de aquí, occidental, aunque como lo compré en IKEA (al módico precio de 4,95 €) seguramente será hecho en China.
En fin, vamos al grano.

A saber:
  • 4 alcachofas, a ser posible de las blancas de Tudela
  • Un manojo de ajetes tiernos
  • Fideos, de los finitos, cabello de ángel, una taza
  • Una taza y media de caldo vegetal (o de agua)
  • Un chorrito de salsa de soja
  • Sal y aceite de oliva virgen extra

Preparación:
Lo primero es limpiar las alcachofas. Mejor, por supuesto, hacerlo con guantes. Es mejor tener preparado un bol con agua con el zumo de medio limón. 
Agarramos la alcachofa con firmeza y le cortamos las dos puntas. Sin miedo. Luego, sin timidez, quitamos todas las hojas, hasta terminar con un corazón blanco, pequeño y tierno. Lo frotamos con el otro medio limón y lo capuzamos en el bol.
Al terminar con las alcachofas las escurrimos, secamos, y las cortamos longitudinalmente en láminas finas.
Mientras, habremos puesto en el wok un chorro de aceite de oliva y los ajos cortados chiquitines a calentar. Echamos las alcachofas, un poquito de sal, y las movemos continuamente hasta que estén casi hechas. A continuación añadimos los fideos y seguimos removiendo, así, así, y sin descanso, hasta que estén tostados y vayan quedando tiesos y bien majos. Entonces echamos el agua, la salsa de soja y apagamos el fuego, y seguimos removiendo hasta que quede reducida y los fideos cocidos. 
Se sirve inmediatamente, que ¡si no se pasa!
¡A gozar!
María (Zaragoza)

jueves, 6 de enero de 2011

Pasta con Caponata (de Marta Navarro García)


Plato típico de Sicilia que combina el sabor agridulce de las verduras e ingredientes utilizados con la pasta fresca. Una explosión de aromas mediterráneos en la boca y colores para la vista. Apto para veganos.

Ración para cuatro personas.

Para la Caponata:
  • 1 berenjena cortada en tiras
  • 2 calabacines cortados también en tiras
  • 8 cebollitas sin piel o una cebolla grande cortada
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo cortado
  • 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 2 tazas de tomate triturado
  • 2 tazas y media de agua
  • 2 cucharadas de vinagre de hierbas
  • El jugo de un limón
  • Una pizca de azúcar
  • Aceitunas negras en rodajas
  • 2 cucharadas y media de alcaparras
  • Seis hojas de menta fresca
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 400 o 500 gramos de cintas de pasta fresca. Mucho mejor si la pasta es fresca

Paso a paso:


1.  Salar ligeramente la berenjena y los calabacines y dejarlos durante 30 minutos en un colador con un poco de sal para que suelten la acidez. Escurrir y secar.
2.  En una cacerola freír ligeramente las cebollitas, los ajos y el pimientos durante unos 5 o 6 minutos. Añadir las berenjenas y los calabacines y sofreír unos 8 minutos más.
3.  Verter el tomate triturado y el agua. Remover bien pero con suavidad para que ningún ingrediente se rompa. Cuando comience a hervir añadir el resto de los ingredientes, excepto la pasta. Sazonar al gusto y añadir las hojas de menta. Dejar hervir lentamente durante 10 minutos.
4.  Mientras tanto se cuece la pasta. Una vez cocida, se mezcla con la Caponata.

Y  ahora viene lo mejor... sentarse a la mesa, abrir una botella de cerveza fría o de buen vino, y disfrutar del aroma y las texturas de este típico plato siciliano. Gran explosión de colores para la vista y de sabores en la boca. Una forma económica y sencilla de viajar sin necesidad de maletas.
¡Que aproveche!

Marta Navarro García (Zaragoza)